La situación geográfica ha hecho
de la Península Ibérica un puente natural entre las culturas del norte y del
sur de Europa y también de África y del Mediterráneo. Por eso, España cuenta
con un rico patrimonio histórico y cultural, que abarca desde la
Prehistoria o los celtas e íberos hasta los griegos, los romanos, los fenicios,
los cartagineses, los visigodos, los musulmanes y los reinos medievales.

Todos ellos han dejado una enorme
cantidad de vestigios arqueológicos que perduran hasta nuestros días:
yacimientos con arte rupestre únicos en el mundo, castillos, catedrales,
ciudades y poblados medievales. El Gobierno del Estado, las Comunidades Autónomas
y los Ayuntamientos han restaurado centenares de monumentos, han abierto teatros y museos,
han multiplicado los festivales y han potenciado la producción
de películas.
Por lo que respecta al Arte,
España ha sabido conjugar a la perfección la protección de los vestigios de su
dilatada y rica Historia con la construcción de nuevos museos de arte moderno,
el apoyo a los nuevos creadores y la mejora de las instalaciones museísticas,
algunas de las cuales –como el Museo Nacional del Prado– se han convertido en
un referente cultural en todo el mundo.
En estos años España también se
ha convertido en una potencia editorial mundial de primer orden,
tanto por el cada vez más elevado número de hispanohablantes en todo el mundo
como por su buena cantera de jóvenes escritores, que han vendido millones de
ejemplares de sus libros a escala internacional.
Este éxito se ha producido
igualmente en el mundo del cine. La cinematografía española cuenta en la
actualidad con un número cada vez mayor de actores y directores de reconocido
prestigio internacional, que se han ganado incluso el reconocimiento de algunos
de los festivales y certámenes más importantes del mundo.
Algo parecido ocurre con las Artes
Escénicas. La ópera ha dado artistas de primer orden que ya son referente en
todo el mundo, mientras que no pocas compañías teatrales triunfan en los
principales escenarios de los cinco continentes.
Los coreógrafos también han
llevado la danza contemporánea creada en España a unos niveles nunca antes
alcanzados, al mismo tiempo, que el baile español, la herencia del flamenco, ha
sido la raíz para la aparición de una poderosa generación de artistas cuyos
espectáculos son aclamados por todo el planeta.
Tradiciones Españolas
La diversidad cultural del país
propicia que las manifestaciones festivas sean muy distintas en todo el
territorio y que, sin embargo, convivan con celebraciones comunes en todo el
país. Aunque el artículo 16.3 de la Constitución española vigente define el
país como un estado aconfesional, la mayoría de fiestas populares y las
tradiciones españolas tienen un origen inequívocamente religioso, que se
plasma en todas las expresiones del folclore, donde se combina el fervor
religioso con diversos actos paganos y lúdicos.
En España el año se inicia con
las tradicionales campanadas de la Puerta del Sol en Madrid, donde miles de
personas se reúnen para celebrar la entrada del año nuevo, acompañando cada
campanada con un grano de uva. Pero si hay una celebración con tradición en
España esa es la Semana Santa. Esta fiesta se celebra a finales de marzo o
en abril (según la primera luna llena tras el equinocio de primavera) y
rememora, mediante procesiones, la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
En total 15 de estas celebraciones están consideradas de Interés Turistico
Internacional.
Por otra parte, el mayor número
de fiestas se celebran durante los meses estivales, desde junio hasta
septiembre, según la zona del país. En gran parte de la geografía española
también se celebran distintas fiestas a finales del verano (finales de agosto y
principios de septiembre) por la tradición histórica de hacerlas coincidir con
la recolección de las cosechas(especialmente la vendimia). Además, cada
zona del país tiene sus fiestas específicas.
Entre otras, destacan los Sanfermines,
en Pamplona; Sant Jordi y la Mercé en Barcelona; lasFallas,
en la Comunidad Valenciana; la Fiesta de la Reconquista, en Granada; la Feria
de Abril, en Sevilla; o las Fiestas de San Isidro y la Verbena
de La Paloma, en Madrid, son tan sólo unos ejemplos de las miles de
celebraciones que se distribuyen por toda la geografía española a lo largo de
todo el año.
Ahora se definirán algunas de ellas:
FIESTA DE SAN FERMIN
Los Sanfermines son una fiesta en
honor a San Fermín que se celebra anualmente en Pamplona, capital de la
Comunidad Foral de Navarra.
Los festejos comienzan con el
lanzamiento deltxupinazo o chupinazo (cohete) desde el balcón
del Ayuntamiento de Pamplona a las 12 del mediodía del 6 de julio, y terminan a
las 24 horas del 14 de julio con el "Pobre de mí", una canción de
despedida.
La emoción del encierro
Una de las actividades más
célebres de los Sanfermines es el “Encierro”, que consiste en
"acompañar" o "conducir", a las ocho de la mañana, a
la manada de toros y cabestros desde los corrales de Santo Domingo, donde han
pasado la noche, hasta la plaza de toros de Pamplona.

Se trata de una carrera de
unos 800 metros, que la manada realiza en un tiempo que puede ir de dos a
cuatro minutos. El primer encierro de las fiestas es el del día 7 de julio y el
último el del día 14.
El día 7 es el día grande de las
fiestas, y miles de personas acompañan al Santo por las calles del casco
antiguo de Pamplona.
En ellos participan miles de
personas, tanto expertos corredores de la zona como numerosos turistas.
Todos han de conocer las medidas básicas de seguridad para formar parte del
recorrido.

El encierro se puede seguir desde
las vallas de madera dispuestas a lo largo de todo el recorrido o desde
balcones de casas privadas, y cada vez hay más retransmisiones que permiten
seguirlo en directo por televisión y por Internet.
Los Sanfermines tienen un origen
que se remonta a varios siglos, aunque su fama mundial es un fenómeno
reciente, vinculado también a la difusión que les dio Ernest Hemingway con sus
crónicas periodísticas y su novela Fiesta (The sun also rises, 1926).
Se trata de unas fiestas singulares
y, sin duda, el acontecimiento por el que más se conoce a Pamplona en el mundo.
Su fisonomía actual, cosmopolita y multitudinaria, es el resultado de una lenta
evolución histórica cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.
SANT JORDI
Se trata de una fiesta de marcado
carácter popular, que aúna cultura y romanticismo. Ese día, el 23 de abril, la
costumbre manda que las parejas se intercambien regalos: los hombres reciben un
libro y las mujeres una rosa. Así, Barcelona se convierte durante esta jornada
en una enorme librería-floristería al aire libre. Las calles se llenan de gente
que pasea entre puestos de libros y rosas, buscando su obsequio no sólo para la
persona amada, también para la familia o los amigos. Por toda la ciudad podrá
encontrar tenderetes con las últimas novedades editoriales, ver a autores
consagrados firmando ejemplares y, por supuesto, oler el aroma de las rosas.El
origen de esta curiosa fiesta es una mezcla de tradiciones de distintas épocas.

Coincide, por un lado, el hecho de que Sant Jordi sea desde el siglo XV el
patrón de Cataluña; por otro, la famosa leyenda de San Jorge y el dragón; y,
además, la antigua costumbre medieval de visitar la capilla de Sant Jordi del
Palacio de la Generalitat, en donde se solía realizar una feria de rosas o “de
los enamorados”. Por esta razón, Sant Jordi también es conocido como el patrón
de los enamorados en Cataluña.Éste es un día que hay que aprovechar para
visitar el Palacio de la Generalitat, porque celebra una jornada de puertas
abiertas. En la galería noble de su interior, cómo no, tendrá la ocasión de
adquirir rosas, ya que se instalan varios puestos de carácter benéfico.
Asimismo, en esta fecha podrá disfrutar del concierto de música popular de su
carrillón. El programa de actividades de la institución incluye, además, la
misa oficial en la capilla de Sant Jordi y la bendición de rosas en el patio
gótico del edificio.
FIESTA LA MERCÉ (O MERCED):
La Fiesta de la Mercé está
dedicada a Nuestra Señora de la Merced, patrona de
Barcelona.
Esta festividad se celebra el 24 de Septiembre y es la mayor fiesta que se
celebra en la ciudad, a la que acuden miles de personas. Es una de las Vírgenes
que despiertan más devoción por las apariciones, señales y victorias en
batallas que se le atribuyen.
Cuenta la tradición que la Virgen
se apareció a San Pedro Nolasco, natural de Barcelona, el 1 de agosto
de 1218. Un periodo especialmente convulso en el
Mediterráneo y
en especial en el sur de
España.
Los sarracenos y los turcos atacaban las costas españolas haciendo
cientos de prisioneros y llevándolos como esclavos a sus territorios.
San Pedro Nolasco gastó su fortuna comprando la libertad de estos
hombres, al mismo tiempo que rezaba a la virgen para que le iluminase.
La Virgen de la Merced se le
apareció inspirándolo para fundar una orden religiosa que se encargaría de liberar a
los prisioneros, y que más tarde pasaría a llamarse Los Mercedarios. San Pedro
Nolasco, asombrado por lo ocurrido, fue a contárselo a Jaime I, rey de Aragón,
que curiosamente había tenido la misma visión, y ambos pusieron en marcha el
proyecto.
Dicha orden llegó a salvar a unos
300.000 cautivos a lo largo de la historia, no sin sacrificios. Muchos de los
frailes de dicha orden fueron martirizados, sacrificando así sus vidas para
rescatar prisioneros. Muchos de ellos son hoy santos a los que se les
venera durante las fiestas.
La víspera del día 24 la ciudad
de
Barcelona se
transforma en un espectáculo gratuito para todos los públicos. Dragones,
gigantes, cabezudos recorren las calles con los “correfocs”,
se bailan sardanas y se construyen los
“castellers”,
provocando el disfrute de todos los que asisten a la celebración, ya sean
devotos o simplemente curiosos.

Los lugares de encuentro son,
sobre todo, el Barrio de Gràcia, la Plaza de Sant Jaume y la ascensión a pie a
Montjuic, desde donde se puede disfrutar de unas magníficas vistas de
la ciudad.
Esta festividad también se
celebra en
Latinoamérica.
En Perú la Virgen es la Santa Patrona del país. Se debe a que los Mercedarios
construyeron en Lima una misión dedicada a la Virgen, y de ahí la gran devoción
que existe en el país. Al cumplirse 100 años de la independencia del país se la
nombró Gran Mariscala del Ejército de Perú, y por este hecho el ejército
peruano le rinde tributo.